
Es extraña.Cada mañana en Colombia con Santa Amalia la veo caminar..camina lento, al parecer piensa cada paso que da, avanza de a poco pero con seguridad y con su mirada cabizbaja. Al parecer oculta algo, lleva sus manos siempre en los bolsillos, deja caer su largo y fino cabello al momento de ver a alguien que la observa.
Un día cruzamos nuestras miradas, y de sus ojos cayó una lágrima. La pequeña (como la recordaba) al mismo tiempo me sonrío.
Ella no es normal, ella es extraña..(no es tan malo ser así)
